Ultrasonidos MedContour

Carecterísticas

En campo médico y estético se disfrutan dos de los efectos de los ultrasonidos, el cavitacional y el térmico. El efecto cavitacional es útil en el tratamiento de la adiposidad localizada y de la celulitis porqué la emisión controlada de ultrasonidos produce microburbujas dentro de los fluidos extracelulares que, alcanzado su máximo nivel de expansión, implosionan con relativas ondas de choque. Este proceso ayuda la fragmentación de las células adiposas y la liberación de los triglicéridos contenidos, que después el cuerpo elimina a través de los procesos metabólicos naturales con una consiguiente reducción de la masa adiposa. En cambio, los efectos térmicos de los ultrasonidos se disfrutan en los tratamientos de rejuvenecimiento y skin tightening porque ayudan el crecimiento de nuevo colágeno, produciendo un efecto lifting, aumentando la tonicidad de los tejidos.

La cavitación es la formación rápida del colapso de millones de burbujitas (cavidades) en un líquido. Los ultrasonidos, como todas las ondas sonoras, están formados por una alternancia de ondas de alta y baja presión. Esta alternancia provoca la cavitación. En los tejidos adiposos el colapso de estas burbujas provoca la rotura de la membrana celular y la consiguiente destrucción mecánica de los adipocitos. Las ondas ultrasónicas de baja frecuenta tienen sobre los tejidos adiposos estos efectos principales:

Desunión de los triglicéridos y aumento de su fluidez:

  • Aumento de la permeabilidad de la membrana celular
  • Lipólisis o expulsión de los ácidos grasos de las células adipocitarias
  • Lisis de los adipocitos (muerte de una célula provocada por la rotura de la membrana celular)
  • Rotura del tejido fibroso de soporte de las células adiposas por medio de una acción mecánica

Med Contour utiliza una pieza de mano de ultrasonidos única, dotada de dos eficaces cabezales de ultrasonidos para la emisión específica y controlada de ultrasonidos de baja frecuencia a una profundidad dirigida al interior del tejido subcutáneo y se ha diseñado de forma que solo actúe sobre el tejido adiposo, gracias a la especial forma de la pieza de mano y al vacío que levanta el tejido que va a tratarse y deja intactas las estructuras vecinas, como cutis, vasos sanguíneos y tejido conectivo.

El masaje linfodrenante es necesario para ayudar al organismo a eliminar a través de los ganglios linfáticos los líquidos y residuos generados por el tratamiento de cavitación. Solo el tratamiento de linfodrenaje llevará a una disminución visible del volumen de las zonas tratadas. La oscilación provocada por los ultrasonidos de baja frecuencia crea la formación de microburbujas en el interior de la masa grasa y de los adipocitos, favoreciendo la salida de las propias grasas. El contenido de los adipocitos, formados principalmente por triglicéridos, se distribuye en el líquido intersticial y se elimina a través del sistema linfático y vascular.

El masaje linfodrenante ayuda al cuerpo a eliminar los líquidos y los residuos expulsados con el tratamiento cavitacional a través de los nodos linfáticos. Este efecto tiene una importancia fundamental para absorber la masa grasa previamente tratada con ultrasonidos y permite acelerar el proceso de eliminación de las grasas. Una sesión dura entre una hora y una hora y media. Por cada zona afectada se aconsejan de seis a diez tratamientos con un intervalo de siete a diez días.