Radiofrecuencia facial

Carecterísticas

Ondas electromagnéticas que recuperan la flacidez

La Radiofrecuencia Facial, es una técnica no invasiva (sin cirugía ni anestesia) que consiste en aplicar ondas electromagnéticas que provocan un calentamiento en la piel, para el tratamiento de la flacidez facial. Lo que favorece:

  • El drenaje linfático.
  • La circulación de la piel y el tejido subcutáneo.
  • La formación de nuevo colágeno, el tejido adquiera firmeza y hay un engrosamiento dérmico.
  • La migración de los fibroblastos: que da como resultado un rejuvenecimiento de la zona tratada.

Además de contribuir a eliminar la flacidez y reducir las arrugas, el tratamiento con radiofrecuencia facial es una alternativa muy eficaz para lograr una apariencia joven y descansada. El efecto de tensión se aprecia de una forma gradual y progresiva a partir del mes del tratamiento, aunque el proceso depende del estado en el que se encuentre el colágeno de la persona a tratar.

No tiene efectos secundarios, no es doloroso y no necesita anestesia. Por regla general y para conseguir unos resultados óptimos, se realiza una serie de entre cuatro o más sesiones consecutivas y otras de recuerdo transcurrido un tiempo, cuando se recomiende o se consideren necesario. Una vez terminada la sesión se aplica gel hidratante y calmante en las zonas tratadas, recomendándose beber abundante agua tras la sesión, ya que ayudará al resultado final.

Al terminar el tratamiento se presentará un ligero enrojecimiento o edema que desaparecerá en un corto periodo de tiempo. Pocas veces se produce alguna pequeña equimosis en zonas de fragilidad capilar.

Ideal para aquellas personas que presentan una ligera flacidez en la piel de la cara y cuello, pero que aún no necesitan realizar un verdadero lifting. La radiofrecuencia puede combinarse con otras técnicas como luz pulsada intensa, que mejoran la textura de la piel y las pequeñas manchas y venitas de la cara, con peelings químicos, rellenos, botox…, que deben ser realizados en diferentes tiempos y con una secuencia programada para conseguir un rejuvenecimiento facial integral.

La radiofrecuencia está contraindicada en los casos de embarazo y lactancia, cardiopatías graves, alteraciones de la coagulación, enfermedades del tejido conectivo y neuromusculares, cáncer, implantes de colágeno recientes, marcapasos, desfribriladores o cardioversores, o casos de sobrepeso importante.